domingo, 26 de junio de 2011

Ácido Ascórbico



Conseguí esta imagen aquí
…más conocido como Vitamina C ;) Uno de los suplementos vitamínicos más consumidos. Pero, ¿por qué? ¿Qué es? ¿Para qué lo necesitamos?  Las vitaminas son un conjunto de sustancias que nuestro organismo necesita incorporar en pequeñas cantidades para desarrollar acciones enzimáticas específicas que resultan indispensables para la salud. En castellano: son sustancias necesarias para las miles de reacciones que ocurren en nuestro cuerpo a fin de mantener una buena salud. Las vitaminas se clasifican en liposolubles (solubles en grasa) e hidrosolubles (solubles en agua). La vitamina C está en el grupo de las hidrosolubles. Es por esto que, a diferencia de la vitamina E (una de las liposolubles, junto con la vitamina A, D & K), no se acumula en nuestro organismo, sino es eliminada por medio de la orina. Es por eso que debemos incluir alimentos ricos en esta vitamina en nuestra dieta diaria. La vitamina C es un antioxidante frente a los temidos radicales libres. Los radicales libres son productos de las reacciones que ocurren en nuestro cuerpo y son altamente reactivos por cuenta propia. Así que el cuerpo necesita neutralizarlos, defenderse de sus reacciones. Ahí es donde entran los antioxidantes como la vitamina C. Aunque esta es la función por la que más se le conoce, una de las funciones más importantes de esta vitamina en realidad es participar en la síntesis del colágeno, una proteína que está en la piel, los cartílagos y otros tejidos conjuntivos. Vemos que es una sustancia necesaria. Pero, ¿es realmente necesaria la ingesta de suplementos de esta vitamina? En algunos casos, sí. Pero la mayoría de nosotros solamente necesita menos de 100mg diarios de esta vitamina, cantidad que fácilmente puede ser ingerida consumiendo alimentos ricos en esta vitamina como ser naranja, kiwi, acerola, guayaba, grosella, frutilla, etc. La vitamina C es bastante lábil, siendo destruida fácilmente por el calor y la oxidación. Es por eso que se recomienda consumir estos alimentos lo más frescos posible. ¿Alguien quiere un vaso de jugo de naranja recién exprimido?

domingo, 19 de junio de 2011

zzZ...

Hay un creciente y alarmante déficit de sueño alrededor de nuestro globo terráqueo. Cada día que pasa tenemos más y más actividades. Queremos más horas al día para poder hacer todo. Pero como todos tenemos contadas 24 horas en nuestro diario vivir, ¿adivinen de qué preciosas horas prescindimos? Sí, la mayoría decide dormir menos a fin de poder terminar con todo lo que debe y desea hacer. Cuando es algo esporádico, el cuerpo puede recuperarse bien. Pero si se vuelve algo crónico, como es en la mayoría de las personas, el cuerpo se resiente. ¿Por qué necesitamos de esas horas de ojos cerrados? Las horas de sueño se dividen básicamente en dos: el sueño tranquilo (en el que no se detectan movimientos rápidos de ojo) y el activo (en el que hay movimientos rápidos de ojo, esta es la etapa en la que se sueña). En el sueño tranquilo, el pulso, la respiración y la presión arterial son relativamente bajos y constantes, lo que permite que el cuerpo se recupere de las actividades del día que acabamos de vivir. Durante el sueño activo, el pulso, la respiración y la presión arterial y otras funciones corporales se hacen más activas e irregulares. Es en esta etapa de intensa actividad cerebral en la que la mente selecciona y clasifica la información y las impresiones que recibió durante el día y se prepara para recibir nuevas informaciones e impresiones. He aquí una de las razones por las que es tan importante dormir bien: si se priva a la mente de este proceso de reorganización durante un período largo, se pone confusa, borrosa y desorganizada. ¿Cuántas horas son necesarias dormir para poder proveer a nuestra mente del tiempo necesario para reorganizarse y al cuerpo del tiempo necesario para recuperarse? Cada persona es diferente y debe escuchar los signos de su cuerpo, pero se ha dicho que la mayoría necesitamos de unas 7 a 8 horas diarias de sueño. Eso implica que nos quedan unas 16 a 17 horas de tiempo para realizar nuestras actividades diarias. Siendo honestos con nosotros mismos, ¿no hay actividades superfluas que estamos realizando que podríamos evitar para darle a nuestro cuerpo un merecido descanso? ¿No podríamos organizarnos para ser más eficientes en el cumplimiento de nuestros deberes y obligaciones, de tal manera que no consuman esas preciosas horas de sueño? A partir de esta misma noche, date un excelente descanso acompañado de muy dulces sueños ;)

domingo, 12 de junio de 2011

Cardio

Seguramente ya escuchaste hablar de esta clase de ejercicios. “Cardio” es la forma de acortar la palabra “cardiovascular”, la cual se refiere al corazón. Los ejercicios cardiovasculares o aeróbicos son aquellos que aumentan el ritmo cardíaco y lo mantienen elevado por un periodo de tiempo. Jogging, caminata rápida, natación sin descanso, saltar a la cuerda, andar en bicicletas, bailar intensamente… todos son considerados ejercicios cardiovasculares. ¿Qué beneficios sacamos de estos ejercicios? El resultado del cardio es que se fortalecen el corazón y los pulmones, aumenta el gasto metabólico, se queman calorías, disminuye el estrés, aumenta la sensación de energía durante el día y promueve una buena noche de descanso. Buenísimo, ¿no? La AHA (American Heart Association) recomienda hacer ejercicios aeróbicos moderados a intensos durante 30 minutos cada día. Un punto muy importante para tener en cuenta: durante estos ejercicios, uno debe ser capaz de hablar tranquilamente. Si te cuesta demasiado hablar, es que tu ritmo cardíaco está muy elevado. Ahora bien, antes de comenzar a ejercitar, lo mejor siempre es hacer una consulta con tu médico de cabecera. Sobre todo si hay alguna condición que afecte al corazón, la presión sanguínea, los huesos y/o las articulaciones. También si sos de mediana edad o mayor. Si toda la vida fuiste de no moverte mucho y estás planeando realizar actividades físicas vigorosas, también. Es el médico quien te va a decir en qué condición se encuentra tu cuerpo. De ahí podrás ir planeando y poniendo en práctica tus planes de ejercicios. Pero no dejes que este hecho te desanime. Los ejercicios son vitales… literalmente. La AHA establece que la inactividad física es un factor de riesgo mayor de desarrollar enfermedades cardiovasculares. ¡A moverse se ha dicho!